El recuerdo sencillo que se adquiere en una pequeña
tienda frente a la playa inundada por el sol ayuda a guardar las sensaciones
de aquel día perfecto en un lugar exótico lejos de casa.
Quizá se trate de un pañuelo, un plato de cerámica
adornado con flores en vivos colores pintadas a mano o bien una alhaja
del mismo color que el mar visto desde el balcón del hotel. Quizá
incluso sea una pequeña concha rosada que se recogió de
la arena, de superficie suave por el efecto de un milenio de corrientes
de la marea.
Los souvenirs nos ayudan a recordar nuestras vacaciones cuando los miramos
años más tarde en las paredes de la sala o ensartados en
nuestros dedos. Los sombreros y las bolsas para la playa de paja o bien
las camisetas y gorras impresas con algún chiste siempre tendrán
éxito, desde luego. Sin embargo, tres objetos revisten un significado
especial para el espíritu y el alma de la República Dominicana.
Santo Domingo
Santo Domingo es un tesoro oculto con maravillosas mercancías que no encontrará en ningún otro lugar. Entre las estructuras de la Zona Colonial que datan de hace siglos encontrará galerías bien surtidas, desde boutiques de lujo hasta mega centros que albergan una multitud de pinturas latinoamericanas, tantas en ocasiones, que las obras terminan apiladas contra las paredes. Aquí es donde encontrará las obras de los pintores más conocidos en República Dominicana, así como también de los nuevos y prometedores talentos. Estar en medio de edificaciones con cientos de años correspondientes al período de la España colonial convierte la compra de arte aquí en una experiencia singular, buscando obras maestras entre construcciones en ruinas y patios de estilo español.
Pero el arte no es el único recurso valioso propio de la zona. Santo Domingo es también uno de los mejores lugares en el mundo para comprar ámbar, gracias a la excelente calidad y a los inusuales colores que se encuentran en República Dominicana. La mayoría de las tiendas le dará la opción de comprar la pieza de ámbar sola o montada en una joya. Busque ámbar que contiene insectos, así como también los tonos azules y verdes, que les dan más valor a la pieza.
Encontrará también múltiples joyerías y tiendas finas para elegir, como Bentrani, que ofrece los mejores precios de productos Cartier en todo el Caribe, o Villa Russo 1898, la cual ha vendido las marcas más exquisitas de relojes por más de un siglo.
La Costa Sur
No debería perderse el pueblo de los artistas conocido como Altos de Chavón, el cual es una réplica de una aldea toscana del siglo XVI, con calles de adoquines y vistas espectaculares desde la ladera hacia el valle del río Chavón. Los estudios de artistas y galerías de arte están esparcidas en el pueblo entre sus restaurantes y tiendas, ofreciéndoles a los visitantes una mirada dentro del mundo del artista dominicano.
Cerca de la capital, la ciudadela turística de Boca Chica también tiene oportunidades para ir de compras. Vendedores ambulantes a lo largo de la playa ofrecen numerosas artesanías originales, desde arte pintado a mano hasta joyería en plata.
La Región Este
Gracias a los miles de turistas que visitan cada año la costa este, las compras en Punta Cana y sus alrededores han sido elevadas de las artesanías tradicionales a las boutiques de lujo que con frecuencia ofrecen gangas y precios libres de impuestos.
Pero éstas no las únicas compras. La mercancía propia de la región, como joyas de ámbar y larimar, rones y cigarros se venden ampliamente en la costa este; la mayoría de los resorts tienen joyerías y tiendas de souvenirs en sus instalaciones, que pondrán a su alcance auténticos recuerdos dominicanos.
Samaná, secreta y apartada
A estas alturas, no debería sorprenderle que el entorno auténtico y poco comercializado de Samaná no se preste bien a tiendas libres de impuestos y boutiques de renombre. En lo que a compras aquí se refiere, sólo encontrará las artesanías tradicionales dominicanas. Algunas de las mejores oportunidades para ir de compras se presentan en los numerosos festivales de la región, como el Festival anual de la cosecha que se celebra todos los viernes en el pueblo de Samaná desde finales de agosto hasta los últimos días de octubre. El Malecón es otro destino atractivo durante todo el año, repleto de pequeñas tiendas que ofrecen souvenirs hechos a mano.
Costa Norte
En una región conocida por su ámbar y su ron, no debería ser muy difícil decidir cuáles son las mejores compras. Podrá encontrar una gran oferta de joyas de ámbar. Los rones especiales de grandes y pequeñas destilerías regionales también son compra obligada. Encontrará también artesanías locales que ofrecen los vendedores a lo largo de la playa, o durante festivales como el Festival anual de jazz en Puerto Plata.
Montañas Centrales
Aunque la mayor parte de la región la componen exuberantes tierras de labranza, los compradores pueden deleitarse en la Calle del Sol en Santiago. Esta importante atracción del centro de la ciudad es también su principal distrito comercial con tiendas, hoteles, restaurantes, bares y un despliegue de vendedores. También está el Valle Cibao, donde conocerá sobre el arte de la confección de cigarros incluso mientras saborea y disfruta uno.