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Es una de las más espectaculares gemas del Caribe, a cuya vista el intrépido explorar Cristóbal Colón exclamó: "¡Esta es la tierra más hermosa bajo el cielo!". Es una tierra de montañas y playas, de leyendas del béisbol y del legendario ron. Es también cuna del alegre merengue. Esta paradisíaca isla es la República Dominicana, que desde siempre ha sido uno de los destinos turísticos más hospitalarios y populares del mundo. Aunque cada región de este precioso país ofrece su encanto particular, la zona de La Romana ha sido bendecida con múltiples atractivos, tanto naturales como creados por el hombre, que hacen que el turista regrese una y otra vez. Por ejemplo, hay hermosas playas bordeadas de palmeras cerca de Bayahibe, donde crece la rosa de Bayahibe, una flor de cactus que solamente se da en esta parte del mundo. Esta edénica zona es lugar de recreo de innumerables vacacionistas, que disfrutan las comodidades de los resorts de categoría mundial del área. También hay excursiones en yates rápidos o catamarán a Isla Saona, un parque nacional con esplendorosas playas de finas arenas blancas rodeadas de cristalinas aguas turquesas. Esto es el Caribe en su mejor expresión. Desde el diamante hasta el fairway Sammy Sosa. Pedro Martínez. Manny Ramírez. David Ortiz. Todos ellos tienen dos cosas en común: son súper estrellas del béisbol profesional estadounidense y además nacieron y crecieron en República Dominicana. No es sorpresa, ya que el béisbol es un pasatiempo nacional en República Dominicana. El pueblo de La Romana, justo después de Bayahíbe, es una de las áreas de béisbol más grandes del país. Si desea descubrir usted mismo a la próxima súper estrella, vaya a un juego en el estadio Michelín en el extremo oeste del pueblo. La Romana también es bien conocida por el golf, gracias a los tres campos de Casa de Campo diseñados por Pete Dye: la legendaria cancha Diente de Perro, y las más nuevas Dye Fore y Links. Golf, playas y mucho más... Pero si su vacación ideal en el Caribe consiste en simplemente tenderse sobre la playa para adquirir un bronceado espectacular mientras sorbe una deliciosa bebida tropical y ve pasar a la gente, la exclusiva playa Minitas le ofrece esa oportunidad. Sin embargo, si la vista de resplandecientes aguas hace despertar su lado atlético, puede practicar el windsurf, el scuba o navegar en un Hobie Cat. Después, relájase a disfrutar un masaje allí mismo, junto al mar, o también puede disponer que un terapeuta de masaje lo atienda en su propia habitación para una relajante sesión antes de la cena. De seguro quedará tan ligero como una pluma y listo para las festividades que le aguardan en la noche. Para comenzar a disfrutar la noche, puede escoger cenar comida italiana, mexicana, japonesa o las delicias dominicanas en cualquiera de los restaurantes situados dentro del complejo de Casa de Campo. Uno de los mejores es Tropicana, al aire libre, donde puede escuchar música en vivo mientras saborea un filet mignon bañado con vino o cerveza Presidente. Después, puede disfrutar del original espectáculo musical del lugar: un show que lo transporta a los palpitantes sonidos de la época de la música disco, en el que participan bailarines y cantantes profesionales, dedicados a entretener a un público de chicos y adultos.
Un viaje al pasado Indudablemente, Altos de Chavón es el mejor lugar para admirar el crepúsculo, pero es mucho más que un sitio hermoso, pues está lleno de talento artístico. Desde los estudiantes de diseño hasta los artesanos que venden sus creaciones en las tiendas; renombrados artistas internacionales que son invitados a pasar tres meses allí; los tríos de músicos locales conocidos como perico ripiado que recorren la ciudad; los muchos artistas internacionales que se presentan en el magnífico escenario del anfiteatro estilo romano; los fieles extasiados en la magnificente belleza de la iglesia de San Estanislao… Altos de Chavón es un lugar mágico que siempre recordará. La industria tabaquera da una vuelta de hoja Todo comenzó en el aromático salón de una construcción de troncos de madera en Palmar Abajo, Santiago, donde expertas manos se encargan de enrollar Palmas, Coronas, Churchills y otros habanos. El distintivo aroma terroso se intensifica marcadamente en el salón de al lado, reservado para los habanos en reposo. Este salón básicamente tiene la misma función que un humidor, pues mantiene ciertos controles ambientales para preservar la calidad y el caracter del producto. En cuanto a la temperatura ideal, Carbonell la mantiene en unos óptimos 10-20° C., con humedad entre 55 y 70 por ciento. Información muy útil si está planeando llevar algunos habanos (que se venden en toda la isla) después de sus vacaciones en Quisqueya.
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